Nieve en los rincones de las palabras
¿Imaginais retornar al pueblo en el interior de una tormenta de palabras? ¿Imaginais cubrir todas las calles del Mataporquera con la nieve de vuestros recuerdos? ¿Imaginais enormes neveros hechos con vuestra imaginacion?
Yo, si me lo imagino,y por eso os propongo una colaboracion colectiva, donde todos y cada unos de vosotros regreseis al pueblo mediante la infancia recordada
La idea es hacer un articulo compuesto por vuestros relatos cortos para la revista Valdeolea, tal y como haceis en la pagina ¿que os parece?
otro temita para este rincon
Tengo como una duda, existió algun hombre de barba blanca con un lobo en el calí? en una cueva?
que tontería verdad?,
pues es una "historia" que a mi me contaron cuando iba a la escuela y de vez en cuando nos llevaban al calí, una de esas veces, alguien contó señalando una entrada a una cueva o algo que se le parecía, porque no recuerdo cuevas en el camino al calí y dijo:
ahí dentro hay un hombre de barba blanca con su lobo,
si alguna vez el monte os austa, pensad en el hombre de la barba blanca, él os ayudará.
O algo así, no me acuerdo bien..
Aquello por el motivo que fuera, me impactó..
yo no era capaz de entender que alguien viviera allí, tan oscuro (porque lo vi, negro negro que conste) y con un lobo, madre mia... se le iba a comer.. el lobo al señor..
como iba a saber el hombre aquel que yo necesitaba su ayuda? como iba a venir?
en fin preguntas tontas que como niña me hacía..
pero...
en una ocasión,
supongo que de esas en las que estas triste (no te quieren como tu quisieras, quiere a otra que es mas guapa, en fin ya sabeis) maldita revolución de hormonas, jeje
en una ocasión,
paseando por el calí a solas, un ruido de un pájaro, o una lagartija, no lo sé.. me asustó,
quizá me hizo volver a la realidad dejando de lado mis pensamientos, ...
me empezó a entrar una angustia (comunmente llamado miedo que te cag.)
y esa sensación iba en aumento hasta tal punto, que me quedé quieta, tiesa como un palo, incapaz de mover un pie y seguir caminando, .....caminando? ....a donde?
yo no habia dejado el camino, (sabeis que me pierdo al salir de mi casa y es de toda la vida que yo recuerde ) no conscientemente, pero a saber!!
Y mira por donde,
recordé lo del hombre de barba blanca y su lobo, os aseguro que me puse a pensar en él como una "obsesa", vamos que si tengo que hacer un retrato robot... le pongo hasta las arrugas,
(tanto pensé en como era, que hoy sigo viendo su imagen en mi cabeza)
Se puede desear tanto, con tanta fuerza, que se haga realidad?
---Nooo, no vi a ningun hombre de barba blanca---
solo en mi cabeza,
pero si vi un lobo,
que no podria ser lobo, no suelen acercarse a las personas, no? - casi le podia tocar, si mi miedo no lo hubiera impedido --
En fin, lo mismo que por seguntos me paralicé, a medida que yo màs pensaba en el hombre de la barba blanca, más tranquila me sentía y fue entonces, cuando vi al lobo a mi lado..
para que voy a contar lo que yo hubiera querido hacer en ese momento, desapacer.. volverme invisible, yo que sé!! asique ala!!
a pensar más fuerte en el hombre de la barba blanca, vamos que si me descuido hasta le pongo ropa y todo.
Los pensamientos mueven montañas, dicen.. no?, pues los mios movieron al lobo,
bueno es lo que quiero pensar, jeje
ya que el susodicho, se dio media vuelta y desapareció entre los arbustos..
Os diré que no volví nunca más sola al calí, y aun, acompañada, me lo pienso dos veces.
Con el paso del tiempo,
reconozco que no fue tan mala experiencia, solo hay que ponerla en positivo, acomodé los recuerdos e intenté darles un razonamiento, para mi lo conseguí, pero sigo preguntandome
existió el hombre de la barba blanca y su lobo?
La Lobera
Como me ocurre con todo lo que habéis escrito, también me ha gustado la narración de Nieves sobre sus vivencias en torno al hombre de El Monte Calí, porque, entre la multitud de actividades que me producen placenteras cosquillitas, una de ellas es la de leer, escuchar o recordar historias que la ciencia no puede explicar, narraciones nacidas en mi tierra capaces de despertar mi voraz apetito por investigar y saber más...
Pues bien, cuando comencé a leer lo que ella recordaba, percibí que, en esa parte de mi cerebro donde se apoltrona la niebla, algo me decía que, de pequeña, yo también había oído hablar de la existencia de un hombre en ese monte y de que no se trataba del “sacamantecas” sino de otro tipo de personaje “extraño” que también nos hacía estar alerta cuando nos aventurábamos por allí, pero que -como bien cuenta Nieves- no nos iba a hacer ningún daño... ¿Por qué, entonces, nos daba “miedo”?...
Ya ves..., me dí cuenta de que me había pasado lo mismo que con los columpios..., que hace demasiado tiempo que había dejado de recordar aquello..., tanto que, si no existiesen personas como las que escribís aquí, yo lo habría olvidado para siempre, y un olvido siempre es una pérdida... Así que..., ¡cosas buenas que pasan...!: Gracias a quienes -dejando a un lado los complejos y/o el qué dirán...-, generosamente, nos regalan en este foro sus particulares vivencias, ahora puedo recuperar esa parte del sabor y el calor de mi tierra que también y tan bien contribuyó a fabricar los cimientos de mi vida, y comprender mejor lo que soy y por qué lo soy...
Pero también debo confesarte, Nieves, que, de una manera totalmente involuntaria e inconsciente, al acabar de leer tu relato algo me hizo exclamar: ¡Mira tú por dónde..., también una hija de Mataporquera recibió el don de “danzar” con los lobos!. ¡Qué alegría la mía!, porque, yo –que, por cierto, no conozco casi nada del tema- sólo había oído hablar de Las Loberas de Asturias, Galicia..., mujeres relacionadas con lugares donde no se ha perdido demasiado la cultura celta. Aún así, siempre he pensado que era muy “raro” que yo no recordase haber oído por mis dos pueblos de Valdeolea -también del Norte- más historias de lobos que la de Pedro y la de Caperucita. No puede ser –me decía- que en una zona tan tardíamente cristianizada y tan montañosa como la tierra que me parió, no queden restos de aquel antiguo modo de vida más relacionado con la Madre y Señora Naturaleza... No es posible... –me he repetido una y mil veces-, porque el arte románico y gótico del entorno aún nos habla de que los detentadores- absolutistas-del-contacto-con-lo-divino de aquel entonces, o sea la jerarquía católica medieval, estaba preocupadísima por las costumbres de nuestros antepasados, unos supuestos pecadores y pecadoras impenitentes a los que había que recordar continuamente la fealdad de sus lujurias y el castigo que les esperaba. Algo tan bien arraigado en una cultura durante milenios, no desaparece así como así en unos cientos de años, ni siquiera por obra de la Inquisición... Y...¡mira tú por dónde!, al menos existe una persona a quien sí se le transmitieron genes con esa memoria histórica. Poder recordar a tu manera, Nieves, lo que has recordado, ¡eso sí que es una enorme riqueza para ti y para toda la cultura que nos ha dado de mamar en Valdeolea!.
Olvidar lo que viene del pasado por adquirir las modas del presente, además de innecesario, supone una tragedia cultural a gran escala para cualquier pueblo y sus gentes, por eso todas las naciones se esfuerzan en recuperarlo y en dejar constancia de ello para el futuro.
Por eso, el que escribamos aquí sobre nuestras "bobadoncias", es bastante más importante de lo que algunos pudieran sospechar, incluso tiene una trascendencia que supera nuestro objetivo personal de divertirnos un ratito recordando juntos (algo que, aclaro, va a seguir siendo mi principal objetivo subjetivo e intrascendente, siempre que escriba aquí).
Por eso, no importan los temas, ni nuestros diferentes estilos "literarios", lo importante es contribuir, como y cuando podamos cada cual, a que algunos tesoros de nuestro pueblo no queden en el olvido. Todo es valioso... ¡Ay, si los de 70 y 80 se animaran también a participar...!, ¡con todo lo que saben...!, cuentos, leyendas, canciones, la guerra civil, la postguerra, los trajes, las comidas, los versos cantados en la solana y en los bautizos, los alfileres que tenían que entregarnos a las mujeres las novias cuando se casaban con uno de Cuena, ... ¡Madre mía!, yo sólo me acuerdo de una pequeña parte de las historias, pero ellos y ellas son enciclopedias vivientes llenas de una sabiduría de un valor incalculable...
¡A ver esos niños y niñas en edad escolar!, ¡que se "pongan las pilas" antes de tener que emigrar como nosotros! y que empiecen a recopilar por escrito, en grabadoras, máquinas de fotos y vídeo todos los recuerdos de los abuelos, y después, claro, que nos los cuenten... ¿no?. Seguro que esos trabajos harían que los "profes", si se esmeran, les subiesen las calificaciones.
Para finalizar, deciros que espero ansiosamente más “historias” vuestras y que aquí os dejo una dirección donde he leído un cuento titulado “La Lobera de las Montañas”: http://www4.loscuentos.net/cuentos/link/438/438442/. No tiene por qué ser ni el mejor, ni el peor, es uno...
Muchos abrazos contra el frío y ¡ hasta la próxima!.
a mi me gustaría
solo a modo de "tanteo", poner un --algo-- en común, a la hora de intentar sacar a flote nuestros recuerdos, y que conste que los mios estan muy profundos, jejeje,
A ver me explico, --algo-- , que por una razon, motivo,escusa, causa, etc., como querais llamarlo, haga que salgan a flote, vivecias, para unos más agradables o incluso más tristes que a otros, pero un tema o algo que relacione ese tema.
No voy a decir más que la lio, segurooo, jejeje
Mi propuesta, recuerdos de "los escolumpios" .- asi los llamabamos.- bien escrito, los columpios, o me vais a decir que nunca los utilizamos?
Me apuesto lo que querais... a que todos tenemos alguna "señal" de ellos.. a ver, donde? que parte del cuerpo guarda esa cicatriz... y por que, como ocurrió?..
A ver, a ver... cuenten cuenten....
Los columpios y otros juegos
Mis recuerdos estan muy lejanos y dispersos, es difícil, y muchas veces cuesta expresarlos, a mí por lo menos. De pequeña, recuerdo que mi abuelo me llevaba a los columpios solía ponerme siempre en el balancín que recuerdo eran de madera enteros, en los de cadenas recuerdo que me encantaba que me empujasen y cuanto más alto mejor, pero un día tuve una mala esperiencia que me marcó bastante es hoy que todavía lo tengo presente os cuento, era verano un día precioso y habían venido mis tios y mi prima erámos de la misma edad 8 0 9 años no sé total nos fuímos a los columpios ella estaba sentada en las cadenas y yo era la que empujaba, yo cada vez la daba más fuerte, tanto que se cayó, perdió el conocimiento y yo me llevé un susto de los más grandes, desde aquel día no miré igual a esos columpios.
Pero en el barrio había otros juegos, unos que compartiamos niños y niñas yo recuerdo el de policias y ladrones que decíamos algo asi, ladrón que ha robado dime que hora es? y contestaban la una las dos y las tres era así no?bueno y quien de vosotros no a jugado al famoso BOTE os acordais? cuando ya habias pillado a unos cuantos,venía uno te le daba una patada al bote y vuelta a empezar, ya que eso significaba que estaban todos salvados y que rabia daba, que carreras por el barrio para esconderse eso era jugar, divertirse, disfrutar de ser niños.
Se a vuelto a poner de moda los carriculos, los chicos lo tendreis mas presente en aquel tiempo, como bajabais por la cuesta desde el monte, ahora por el Carmen hay carrera de ellos son más sofisticados, los disfrazan,te ríes un rato cuando los vés y te hacen recordar que són de tu tiempo y que también te subistes a uno de ellos.
Yo tengo que decir que he disfrutado de ese barrio que he jugado mucho ,( a veces lo he comentado con mis hijos ya que ellos no han jugado en la calle ni la cuarta parte que yo)de llegar a casa y tenerme que lavar de arriba a bajo mi madre.
De la nieve que os voy a decir no tengo anezdotas que contar, quitando las famosas culetadas de turno que nos dábamos de vez en cuando, y quien no? pero la hecho en falta, aqui en santander no cuaja pero bueno no tengo excusa la tengo cerca, si quiero puedo ir a pisarla, puede que vaya a ver que pasa igual fluyen recuerdos.
Por último voy a contribuir a dar otro experimento con el papel de estraza, un día como los de ahora de frío todos en casa con la lumbre de la cocina de carbon bien atizada tarde acojedora, veo a mi padre que corta el famoso papel de estraza en trozos y envueve en él un chorizo en cada trozo de papel y los pone asar en la lumbre riquísimos de verdad, lo que ha dado de sí ese papel valía para todo, recuerdo esos grandes rollos a la entada de la librería.
Un saludo
Marisa Amo
.
saludos
Mira por donde entro y veo que la cosa está paradita... Que pasa, no tenemos ya nada que recordar, o quizá es el descanso del fin de semana?..
Querida Nieves, ya puestos con los columpios, que por cierto sus jardines estaban super cuidados y los "artilugios" colocados para use y disfrute llenaban algunas horas y divertian a todos.
Que vueltas con las cadenas !!y las pobres rodillas de las menos ágiles con las vueltas, estaban llenas de costras.
Recuerdo, era experta con sus vueltas y velocidad, que siempre mi hermana quería imitar y pobrecita ella, resbalaba tropezaba y zas, caida de lleno.
Una de las tantas veces se levantó del suelo y con una mala lecheee.. arremetió con una cadena y me la estampó en los morros, si, asi tal suena. El tortazo fué de "ordago" labio partido, esquina de diente (paleto) a pique. Lloros desconsolados y carrerilla a casa, que acabó con cuidado materno y castigo sin columpios bastante tiempo.
Supongo que el tiempo no debió ser excesivo y una vez arreglado labio y diente, volvimos al ataque, que como comprendereis al no llegar la sangre al rio, debió ser corto. Sirvió el asuntillo para ser más comedida y no reirme del mal ajeno..Mantengo hoy ese trozito de diente ausente, pues poco se pudo hacer por él y pasó a ser una de mis heridas de guerra...
Animo y ayudemos a Andrés recordando episodios de nieve para llenar alguna página..de todas maneras, pienso que él se arreglará sin el material, pero ya puestos y debido que en Mata... sigue callendo nieve...
Saludos cordiales
Mª Jesús
Vientos del pueblo...
"Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta..."
La belleza de las palabras y de las ideas llama automáticamente a sus afines, y es así como tu propuesta, como si de un rayo se tratase, me ha traído a la cabeza el poema de Miguel Hernández en su total-totalidad a modo de respuesta; así que, ya ves, hasta casi "me ha salido un pareado sin haberlo preparado".
Por lo demás, como pienso igual que Mariaje, no voy a repetirme. Ya nos dirás... y te diremos...
no está mal pensado
Romanico pienso que es buena idea, ha habido relatos lindos como el Coral, Javier, Nieves, Luis Angel, MJS...
Puede dar tema a un árticulo diferente y cargado de emotividad con sencillos relatos que han vuelto a nuestra mente a través de la distancia reflejados en la página..Puede ser interesante, os acordais de Ignacio Adecoa en Esperando el Otoño?..
Entiendo, Andrés que sacarás los nuevos comentarios o quizá recopiles los expuestos ya??..
Explicate un poco más, hombre de pocas palabras!..
Pienso que si, encontrarás colaboradores. A ver que opina la sala?..
Por mi parte me parece bien y todo es ponerse manos a la obra!
Un abrazo y animarse en dar opinión.
Mariaje
Acentos
Perdon por mi falta de acentuacion, pero no hay manera de hacer funcionar la tecla que se encarga de ello , en fin..

Comentarios recientes
hace 1 semana 2 días
hace 1 semana 3 días
hace 1 semana 3 días
hace 1 semana 4 días
hace 2 semanas 1 día
hace 2 semanas 1 día
hace 2 semanas 3 días
hace 2 semanas 4 días
hace 2 semanas 4 días
hace 3 semanas 3 días